Postimpresionismo: Van Gogh, Lautrec, Cezanne y Gauguin

Hay una serie de pintores que, equivocadamente, se asocian con el Impresionismo. Ellos son Vincent van Gogh, Toulouse Lautrec, Cezanne y Gauguin. Decimos equivocadamente porque lo que hicieron estos artistas a partir de 1880 fue una reacción contra él:

Paul Gauguin realizó una obra extraordinaria en solitario en sus exóticos viajes a la Martinica y Tahití. Vincent van Gogh se trasladó a Arlés en 1888 iniciando su deslumbrante obra final de naturaleza completamente expresionista en medio de fuertes crisis personales que le conducirían a suicidarse en 1890. Paul Cézanne, emplazado definitivamente en Aix-en-Provence a partir de 1882, inició sus meditaciones finales, las de estabilizar el lenguaje impresionista, reduciendo la construcción pictórica al “cono, la esfera y el cubo”, lo que le valdría convertirse en el precedente directo del cubismo. Francisco Calvo Serraller

El Postimpresionismo​ es un término histórico-artístico que se aplica a los estilos pictóricos a finales del siglo XIX y principios del XX posteriores al impresionismo. Lo acuñó el crítico británico Roger Fry con motivo de una exposición de pinturas de Paul CézannePaul Gauguin y Vincent van Gogh que se celebró en Londres en 1910. Este término engloba diversos estilos personales planteándolos como una extensión del impresionismo y a la vez como un rechazo a las limitaciones de este. Los postimpresionistas continuaron utilizando colores vivos, una aplicación compacta de la pintura, pinceladas distinguibles y temas de la vida real, pero intentaron llevar más emoción y expresión a su pintura. Sus exponentes reaccionaron contra el deseo de reflejar fielmente la naturaleza y presentaron una visión más subjetiva del mundo.


Ellos abren y ramifican los caminos que tomará la vanguardia: la línea expresionista (Van Gogh y Lautrec), la línea formal (Cézanne) y la línea primitiva (Gauguin).


VINCENT VAN GOGH
(953 – 1890)

Van Gogh fue esencialmente autodidacta. Desde joven tuvo inclinación hacia el dibujo. Su primer trabajo fue en una galería de arte. Más tarde se convirtió en pastor protestante y en 1879, a la edad de 26 años, se marchó como misionero a una región minera de Bélgica, donde comenzó a dibujar a la gente de la comunidad local. En 1885 pintó su primera gran obraLos comedores de patatas. En ese momento su paleta se componía principalmente de tonos sombríos y terrosos. La luz y la preferencia por los colores vivos por la que es conocido surgió posteriormente, cuando se trasladó al sur de Francia, consiguiendo su plenitud durante su estancia en Arlés en 1888.

La calidad de su obra fue reconocida solo después de su muerte, en una exposición retrospectiva en 1890, considerándose en la actualidad uno de los grandes maestros de la historia de la pintura. Influyó grandemente en el arte del siglo XX, especialmente entre los expresionistas alemanes y los fauvistas como MatisseDerainVlaminck y Kees Van DongenFalleció a los 37 años por una herida de bala de pistola; aún no se sabe con seguridad si fue un suicidio o un homicidio involuntario. A pesar de que existe una tendencia general a especular que su enfermedad mental influyese en su pintura, el crítico de arte Robert Hughes cree que las obras del artista están ejecutadas bajo un completo control; de hecho, el pintor jamás trabajó en los periodos en los que estaba enfermo.

Pintó unos 900 cuadros (entre ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas) y realizó más de 1600 dibujos. Una figura central en su vida fue su hermano menor Theo, marchante de arte en París, quien le prestó apoyo financiero de manera continua y desinteresada. La gran amistad entre ellos está documentada en las numerosas cartas que se intercambiaron desde agosto de 1872. De las 800 cartas que se conservan del pintor, unas 650 fueron para Theo, las otras son correspondencia con amigos y familiares.

Tras una etapa realista y otra impresionista, Van Gogh toma un camino muy personal que llevará la vanguardia a la pura expresión. Este cambio se deja ver tras su viaje a Arlés. El 21 de febrero de 1888 llega a Arlés, al sur de Francia, primero se instaló en una habitación situada en el Hotel-Restaurante Carrel, por la que pagaba cinco francos diarios; esto representaba sobrepasar sus posibilidades económicas, además el espacio era muy reducido para tener su taller. Pintaba todo lo que veía (como Huerto en flor con vistas de Arles) y ya no necesitaba estampas japonesas, como él mismo reconoció en una carta dirigida a su hermana: «Aquí no me hace falta para nada el arte japonés, porque me imagino estar en el Japón y nada más necesito abrir los ojos y ver lo que tengo delante».

La casa amarilla, Vincent van Gogh.
Van Gogh tenía la intención de crear un taller de artistas, y para esto alquiló en mayo la «casa amarilla» (llamada así por tener paredes de ese color) en Place Lamartine situada al norte de la ciudad de Arlés. Theo le envió trescientos francos para poder acondicionar y amueblar modestamente la casa. El único que atendió a su petición del taller fue Paul Gauguin, con el que mantuvo diversas cartas sobre el tema del Atelier du Midi que juntos habrían de fundar y que pedirían la participación de SeuratSignac y Bernard. También Theo insistió a Gauguin para que hiciera el viaje a Arlés. Gauguin vivía en aquel tiempo en Pont-Aven en Bretaña. Estaba lleno de deudas, se sentía incomprendido y soñaba con la fundación de un círculo de pintores, pero seguramente no había pensado en Van Gogh como componente del mismo.

Retrasó el viaje, disculpándose por carta, hasta que Theo acabó pagando todas las deudas que tenía Gauguin, entonces viajó a Arlés el 23 de octubre. Mientras, Vincent había realizado diversas series de pinturas para decorar la casa, especialmente la habitación destinada a Gauguin. En la pintura Jarro con doce girasoles, pintado en agosto de 1888, Van Gogh buscaba el espíritu del simbolismo. La meticulosidad de las flores contrasta con la caótica situación de las hojas así como la pastosa aplicación del color que, delante del fondo azul claro, consigue que el cuadro tenga un significado que va más allá que la simple reproducción de las flores. Expone la imaginación del artista y su gran fuerza expresiva y esta fuerza exigía un gran delirio de sentimientos.

Durante este mes de agosto realizó cuatro pinturas sobre girasoles: primero con tres flores, después con cinco, hasta llegar a la de los doce girasoles sobre un fondo azul, y otro con quince girasoles sobre fondo amarillo. Antes de la llegada a Arlés de Gauguin, le envió un autorretrato, con el título de Autorretrato como un bonzo, cuadro en el que es evidente su identificación con el japonismo, ya que se retrató con la cabeza rapada al estilo bonzo.

Gauguin fue el que impulsó a Van Gogh para que pintase lugares históricos de Arlés y así trabajaron juntos y pintaron la serie de vistas de Alyscamps. Escogieron diferentes motivos, Gauguin pintó un paisaje con un encanto pintoresco y más bien refinado, mientras que Van Gogh escogió un paseo enmarcado por altos álamos que tenían un color amarillo puro que contrastaba con el verde-azul del cielo. En cambio el color empleado por Gauguin era mucho más tímido. Se pintaron mutuamente, Gauguin pintó de perfil a Van Gogh y éste pintó a Gauguin de espaldas.

Con el paso de las semanas, la convivencia de los dos artistas fue empeorando, debido a sus diferencias personales, acentuadas por el carácter muy temperamental de ambos. Pasados menos de dos meses, en la tarde del 23 de diciembre de 1888, Van Gogh y Gauguin tuvieron un altercado que dio origen a una de las explicaciones que se han dado acerca de la pérdida de la oreja izquierda del primero, o de parte de ella. Gauguin en sus memorias​ señala que Van Gogh le amenazó y persiguió con una navaja y que por la noche el holandés se automutiló el lóbulo de la oreja izquierda (no la oreja completa). A continuación, Van Gogh habría envuelto el lóbulo en un paño y se habría dirigido a un burdel de Arlés, donde presentó este «regalo» a una prostituta llamada Rachel. Posteriormente regresó a la «casa amarilla». A la mañana siguiente la policía lo encontró inconsciente, y fue trasladado al hospital Hôtel-Dieu de Arlés. Se avisó a Theo, y Vincent quedó ingresado durante catorce días. Gauguin dejó Arlés con rumbo a París y no volvió a tener contacto con Vincent, exceptuando algunas cartas posteriores.

Autorretrato con oreja vendada (1889).

Gauguin declaró a la policía que la pérdida del lóbulo se habría debido a una autolesión. Se ha expuesto la teoría de que el corte en la oreja fue una automutilación del artista como resultado del disgusto que le provocó la noticia de que su hermano Theo se iba a casar. Al regresar a su casa Van Gogh pintó el Autorretrato con oreja vendada, del que existen dos versiones. Ambos cuadros muestran un vendaje en la parte derecha de la cabeza, y debieron ser pintados delante de un espejo, ya que la oreja herida fue la izquierda. En uno Van Gogh se representa fumando una pipa para transmitir una sensación de sosiego, en una composición en la que predomina tanto el equilibrio cromático como el equilibrio de los elementos iconográficos.​ Pasadas cuatro semanas volvió a ser ingresado ya que presentaba síntomas de manía persecutoria, se imaginaba que le querían envenenar. Durante unos diez días estuvo bajo tratamiento del Dr. Félix Rey. En marzo, atendiendo una petición de los vecinos de Arlés que avisaron a la policía, fue ingresado una vez más, permaneciendo seis semanas en el Hospital Hôtel-Dieu de Arlés. El 17 de abril, Theo contrajo matrimonio con Johanna Bonger en Ámsterdam. Poco después, Vincent decidió internarse voluntariamente en el hospital mental de Saint-Paul-de-Mausole, un ex-monasterio, en Saint-Rémy-de-Provence, a unos treinta y dos kilómetros de Arlés.

Sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence
Los últimos años de Van Gogh estuvieron marcados por sus permanentes problemas psiquiátricos, que lo llevaron a ser recluido en sanatorios mentales de forma voluntaria, entre los que se encontraba el manicomio de Saint Paul-de-Mausole en Saint-Rémy-de-Provence, donde ingresó el 8 de mayo de 1889. En el sanatorio tenía dos habitaciones disponibles, una de ellas habilitada para servirle de taller. ​Cuando no podía pasear, pintaba cuadros de interior, como Jarrón con lirios. Uno de sus primeros cuadros allí fue Iris, donde muestra una gran vitalidad rítmica y una gran conjunción de colores. En esta época su pintura se caracteriza por la presencia de remolinos, como se puede observar en una de sus pinturas más conocidas, La noche estrellada.

Cuando dejó de salir a dar paseos por los alrededores de la clínica, empezó obras donde los temas eran pinos, cipreses y olivos. Fue durante el mes de junio cuando desarrolló los efectos pictóricos de los árboles. De los olivos con sus troncos sinuosos, hizo varios cuadros: Alpilles con olivos en primer planoOlivo y Recolección de la oliva. Los pinos los tenía como modelos en el mismo jardín del hospital. Uno de los primeros cuadros fue Maleza, donde sólo se aprecian en la parte inferior de los troncos con tonos constituidos por azules fríos. Más tarde pintó los pinos que se aprecian en los cuadros: El jardín del hospital de Saint Paul y Pinos en el cielo de la tarde. Pero fueron los cipreses, con su forma triangular, los que le sirvieron para crear una magnífica serie de paisajes. Incorporaba la mancha oscura del ciprés en muchas de sus grandes composiciones, como en La noche estrellada y, entre otras, en Campo de trigo con ciprésCipreses con dos mujeres y Ciprés en el cielo estelar.

En Saint-Rémy, volvió a tener la necesidad de copiar a pintores que admiraba, por lo que pidió a su hermano Theo que le enviase láminas de reproducciones, a partir de las que él interpretaba el color a su manera. De esta forma exploró temas religiosos como La Piedad (Delacroix), donde pintó a Cristo con el cabello y la barba de color rojo y La resurrección de Lázaro (Rembrandt). También volvió a copiar algunas de sus pinturas favoritas, las de Millet: la Campesina batiendo el lino y La Noche (a partir de La Veillée de Millet). Todas se conservan en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.

Exposiciones en vida
La primera exposición fue en París en 1889, en el Salón de los Independientes, organizada más tarde (entre mayo y octubre) que en otros años, para que pudiera coincidir con la Exposición Universal de aquel mismo año. La elección de obras las hacían los mismos artistas pero los nuevos socios sólo podían presentar dos, y Van Gogh indicó a su hermano las dos pinturas que quería enviar: La noche estrellada (1888) e Iris (1889). En enero de 1890 recibió la invitación para participar en una exposición en Bruselas con el grupo Les XX, a la que envió seis obras: dos de la serie de los girasoles y cuatro sobre paisajes. Dos las había pintado en Arlés, La viña roja y Vista de Arlés, y dos más en Saint-Rémy. Durante la inauguración, Henri de Groux criticó los cuadros de Van Gogh, pero salieron en su defensa Toulouse-Lautrec y Paul Signac. En esta misma exposición vendió la obra El viñedo rojo, adquirida por la pintora perteneciente al grupo Los XXAnna Boch, hermana de su amigo Eugène Boch. Finalmente fue en el Salón de los Independientes de París, en febrero de 1890, donde expuso la cuota completa de diez pinturas.

Volvió a tener nuevos colapsos, que le duraban más que en las veces anteriores; padecía angustia, terror y alucinaciones con accesos de ira muy intensos. Cuando volvió a escribir a Theo, le explicó que había decidido abandonar la clínica. Después de una breve estancia en París con su hermano, decidió establecerse en Auvers-sur-Oise.

Auvers-sur-Oise
Trasladado a Auvers-sur-Oise, localidad cercana a París, se instaló en una habitación de la pensión Ravoux. Allí conoció a un amigo de Theo, el Dr. Paul Gachet, pintor aficionado, que se ofreció a cuidarle y visitarle. Bajo la atención del Dr. Gachet la actividad artística de Van Gogh fue intensa, en dos meses pintó más de setenta cuadros. Frecuentaba la casa del doctor, y pintó el jardín, a su hija Margarita rodeada de flores y en el piano, y al mismo doctor. Van Gogh volvió a refugiarse en la pintura con gran entusiasmo, le gustaban los paisajes de Auvers, como antes habían maravillado a tantos otros pintores como CorotPissarroArmand Guillaumin y Cézanne. Escribió a su madre estas reflexiones:

Estoy plenamente absorbido por estas llanuras inmensas de campos de trigo sobre un fondo de colinas, vastos como el mar, de un amarillo muy tierno, un verde muy pálido, de un malva muy dulce, con una parte de tierra labrada, todo junto con plantaciones de patatas en flor; todo bajo un cielo azul con tonos blancos, rosas y violetas. Me siento muy tranquilo, casi demasiado calmado, me siento capaz de pintar todo esto.

En esta población es donde empezó a utilizar el formato horizontal de doble cuadrado, que precisamente en el valle de Oise había sido utilizado por el pintor Charles-François Daubignyde la escuela de Barbizon. Van Gogh había pintado algunas veces el jardín de la casa de Daubigny.

Su cuadro sobre La iglesia de Auvers-sur-Oise, está construido sobre líneas fuertes y definidas, que producen el efecto de una escultura recortada sobre el azul intenso del cielo, efecto que da una sensación de oscuridad. La profundidad la consigue con los dos caminos en forma de /v/ en un primer plano; estos caminos aparecen colocados de manera similar en una obra posterior, Campo de trigo con cuervos. Van Gogh señala en sus cartas la soledad y la melancolía que tienen estos últimos paisajes de trigales bajo cielos tempestuosos y amenazantes. Se ha dicho que los símbolos de los cuervos planeando sobre el trigo sugieren la premonición de la muerte. Las dos bandas de color, con el contraste del azul y el amarillo, anulan el espacio de la perspectiva. La composición de la perspectiva en el campo abierto tiene un sentido inverso, sale del horizonte en dirección hacia la parte delantera. El azul del cielo está en un solo plano y consigue crear una unidad, mientras que el amarillo del trigo está dividido en dos planos, el rojo de los caminos en tres y el verde complementario de las franjas del camino en cinco. Este cuadro está considerado como una de las mejores obras del artista.

Muerte
Durante los últimos treinta meses de vida llegó a realizar 500 obras y en sus últimos 69 días firmó hasta 79 cuadros. El 22 de febrero de 1890, Van Gogh sufrió una nueva crisis que fue «el punto de partida de uno de los episodios más tristes en una vida ya plagada de tristes acontecimientos». Este período duró hasta finales de abril, tiempo durante el cual fue incapaz de decidirse a escribir, sin embargo siguió dibujando y pintando. Hughes escribe que entre mayo de 1889 y mayo 1890, «tuvo arrebatos de desesperación y alucinación que le impedían trabajar, y entre ellos, meses en los que pudo hacerlo y lo hizo marcado por el éxtasis extremo visionario». Sin embargo, su depresión empeoró y el 27 de julio de 1890, a la edad de treinta y siete años, mientras paseaba por el campo, se disparó en el pecho con un revólver. No se dio cuenta de que su herida era mortal y volvió a la pensión Ravoux, donde murió en su cama dos días después, en brazos de su hermano Theo. «Yo arriesgué mi vida por mi obra, y mi razón destruida a medias»; estas son las palabras de Vincent en la última carta encontrada en su lecho de muerte el 29 de julio de 1890. Vincent fue enterrado en el cementerio de Auvers-sur-OiseY Theo como consecuencia de los trastornos mentales que le generaba una insuficiencia renal,​ probablemente por piedras en el riñón,​ aunque según otros autores su enfermedad mental se la producía la sífilis​solo poco después de la muerte de Vincent ingresó en una clínica de Utrecht, donde falleció el 25 de enero de 1891, a los seis meses de la muerte de Vincent. En 1914 el cuerpo de Theo fue exhumado y enterrado junto al de su hermano.


TOULOUSE LAUTREC
(1864 – 1901)

En 1882 se trasladó a París para comenzar su formación como pintor en el estudio de Léon Bonnat, y algo más tarde junto a Fernand Cormon, donde conocería a Louis Anquetin, Émile Bernard y Vincent van Gogh. Tras un corto periodo de tiempo en el que se sintió cercano al impresionismo, comenzó a desarrollar un estilo personal muy ligado a preocupaciones comunes con otros artistas contemporáneos, como la atracción por lo japonés y el interés por captar la vida de la ciudad. Sus retratos, en los que están representadas todas las clases sociales, son una clara demostración de la habilidad y crudeza con que captaba la psicología de los personajes a través del lenguaje corporal y de la plasmación de sus expresiones.
En 1884 creó su propio taller en Montmartre, que era frecuentado por artistas desde la década de 1850. Pronto comenzó a alternar las horas en museos y galerías de arte, con visitas a los cafés, circos y cabarets de su nuevo barrio. Estas excursiones nocturnas le proporcionarían los temas predilectos para sus pinturas, dibujos y litografías. Con veintiún años vendía con regularidad dibujos a diversas revistas y periódicos, ilustraba libros y realizaba litografías para los locales que frecuentaba. Desde 1886 su obra estuvo colgada de manera permanente en el Cabaret Le Mirliton y una de sus pinturas, En el circo de Fernando: El Equestrienne, 1888 (Chicago, Art Institute of Chicago), se expuso durante la inauguración del Moulin Rouge en 1889. La fama de Toulouse-Lautrec se extendió por París, tanto por su obra como por los escándalos que protagonizaba cada vez con más frecuencia. Finalmente, su familia se vio forzada en 1899 a internarle en un sanatorio para intentar solucionar sus problemas de alcoholismo. Murió en 1901 después de sufrir una apoplejía cuando aún no contaba treinta y siete años.
Esta breve biografía ha sido rescatada de Museo Thyssen.

CÉZANNE
(1839 – 1906)

Paul Cézanne, uno de los pintores franceses más significativos de la segunda mitad del siglo XIX, es generalmente considerado «el padre del arte moderno». Comenzó estudiando derecho en Aix, pero en 1861 se trasladó a París para hacerse pintor. En la capital francesa estudió en la Académie Suisse, realizó numerosas copias en el Louvre y se hizo amigo de Camille Pissarro, con quien comenzó a pintar al aire libre. Expuso con los impresionistas en la primera exposición celebrada en el estudio de Nadar, en 1874, y en la tercera de las muestras del grupo en 1877. Las críticas que recibieron sus cuadros provocarían que Cézanne decidiese no volver a exponer en las siguientes convocatorias del grupo y que se alejase de los circuitos artísticos para comenzar un camino personal. Paralelamente, a partir de 1878, año en que se trasladó a vivir con Hortense, su compañera, a L’Estaque, cerca de Marsella, comenzó a alejarse de la estética impresionista y a desarrollar un estilo propio. Durante toda su vida residió entre París y el sur de Francia, hasta que en 1900 se recluyó definitivamente en Aix-en-Provence, su ciudad natal.

Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera. Cézanne, 1904.

Cézanne consideraba inseparables forma y color. Su lenguaje pictórico se caracteriza por la utilización de áreas de color planas, aplicadas con pinceladas geométricas, que van configurando la superficie del cuadro. Sus paisajes, bodegones y retratos rompen con la concepción tradicional de profundidad, definida por planos sucesivos, e intentan captar pictóricamente la estructura interior de las cosas.

Cézanne fue casi toda su vida un pintor incomprendido, incluso fracasado, como lo había sido Claude Lantier, el protagonista de la novela de Émile Zola L’Oeuvre, en quien Cézanne se reconoció, lo que provocó la ruptura con su amigo de la infancia. Sólo en los años finales de su vida volvió a exponer en la galería de Ambroise Vollard en 1895, en la que sería su primera muestra individual. A partir de ese momento su obra pudo ser vista en otras exposiciones y comenzó a ser valorada y a influir en los jóvenes fauvistas y en los futuros cubistas. Su exposición póstuma, celebrada en París en 1907, fue toda una revelación y desencadenó el comienzo del cubismo.

En 1895 hizo una visita germinal a las canteras de Bibémus y ascendió la montaña Sainte-Victoire. El paisaje laberíntico de las canteras debieron impresionarle particularmente, pues alquiló una cabaña allí en 1897. Se cree que estas formas inspiraron el estilo cubista en embrión. Cézanne se concentró en unos pocos géneros, en los que era hábil por igual: bodegones, retratos (y autorretratos), paisajes y estudios de bañistas (desnudos en el paisaje). Respecto al último, Cézanne se vio obligado a dibujar a partir de su imaginación, debido a la falta de modelos desnudos disponibles. Como sus paisajes, sus retratos se pintaban a partir de lo que era familiar, de manera que no sólo su esposa e hijo, sino también campesinos locales, niños, y su marchante, sirvieron de modelos.

Bodegón con manzanas, Cezanne.
Los jugadores de Naipes, Cezanne, 1892.

Cézanne continuó pintando directamente del natural con brillante colorido de tipo impresionista, pero fue simplificando de modo gradual la aplicación de la pintura hasta el punto de que parecía lograr expresar el volumen con sólo unas cuantas pinceladas de color yuxtapuestas. Más adelante los expertos llegarían a afirmar que Cézanne había descubierto un modo de representar tanto la luz como las formas de la naturaleza simplemente mediante el color. Parecía reintroducir una estructura formal que los impresionistas habían abandonado, sin sacrificar por ello la sensación y vivacidad lumínica lograda por ellos. El propio Cézanne hablaba de modular el color en lugar de modelar el claroscuro de la pintura tradicional. Con ello se refería a que suplantaba las convenciones artificiales de representación (modelar) por un sistema más expresivo (modular) que se hallaba aún más próximo a la naturaleza o, como decía el propio artista, “paralelo a la naturaleza”. Para Cézanne la solución a todos los problemas técnicos del impresionismo radicaba en utilizar el color de un modo más ordenado y expresivo que el de sus compañeros impresionistas.

Cézanne consideraba que nunca llegaba a alcanzar plenamente su objetivo, por lo que dejó la mayor parte de sus obras sin acabar y destruyó muchas otras. Se lamentaba de su fracaso a la hora de representar la figura humana y, efectivamente, las grandes obras con figuras humanas de sus últimos años revelan unas distorsiones curiosas que parecen dictadas por el rigor del sistema de modulación cromática que él mismo impuso sobre sus propias representaciones. Ejemplo de ello son toda la serie de pinturas dedicadas al tema de los y las bañistas.

Esta breve biografía ha sido rescatada de Museo Thyssen.


PAUL GAUGUIN
(1848 – 1903)

Iniciado en la pintura dentro de la corriente impresionista, la evolución de Paul Gauguin hacia el sintetismo y el simbolismo habría de convertirlo en una de las figuras más influyentes del arte de finales del siglo XIX. Huérfano de padre desde los tres años, Gauguin pasó su infancia entre las ciudades de París y Lima, de donde procedía parte de su familia materna. Su escaso interés por los estudios hizo que en 1865 se embarcase rumbo a Río de Janeiro y que los siguientes años de su vida los pasase viajando por todo el mundo. Con posterioridad trabajó en París como empleado de un agente de cambio, ocupación que alternó con un creciente interés por la pintura y el coleccionismo de arte. Sería tras la crisis financiera que aquejó la Francia de 1882, cuando Gauguin, ya casado y con cuatro hijos, decidiese dedicarse por completo a la pintura. Su relación con Camille Pissarro parece que tuvo que ver con esta decisión y, por ello, tras perder su empleo, Gauguin se trasladó a Ruán, donde por aquel entonces vivía el gran maestro impresionista. En 1885, empujado por circunstancias familiares, Gauguin vivió en Copenhague, ciudad natal de su esposa, pero regresó a París junto a su hijo Clovis en junio de ese mismo año, donde se interesó por el arte de la cerámica.

Tras una visita junto al pintor Charles Laval a la isla de La Martinica en 1887, en la que su estilo comenzó a alejarse del impresionismo, Gauguin hizo la primera de sus visitas a Pont-Aven en Bretaña. Allí trabó conocimiento con Émile Bernard, cuyo estilo influiría determinantemente en él. Gauguin asumiría el cloisonismo de Bernard de colores planos y el uso de la línea al modo del arte de las vidrieras, y le imprimiría su sello personal tendente al simbolismo. Su Visión del sermón, de 1888 (Edimburgo, National Gallery of Scotland), es el paradigma de este momento estilístico del pintor.Algo más tarde conocería a Paul Sérusier, que se convertiría en decisivo para la formación de los nabi, que tomarían a Gauguin como ejemplo, tanto por su pintura como por su mítica personalidad.
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A finales de la década de los ochenta, Gauguin mantuvo contactos con los hermanos Van Gogh. Theo se convirtió en su marchante y Vincent le invitó a compartir con él experiencias artísticas en Arles a finales de 1888. Su creciente interés por el primitivismo le impulsó a organizar una subasta en 1891 para pagarse un viaje a Tahití. Sin embargo, a su llegada a Papeete no encontró el paraíso perdido que había imaginado: la influencia occidental era fuerte en la isla y, tras cambiar varias veces de residencia y sufrir varias enfermedades, decidió volver a Francia en 1893. Su regreso tampoco respondió a sus expectativas, ya que las pinturas y esculturas realizadas en Tahití no recibieron demasiada atención.

De nuevo con problemas económicos y decepcionado a pesar de la admiración que despertaba en algunos círculos vanguardistas, Gauguin decidió abandonar de manera definitiva el país en 1895. Tras unos años de muy poca actividad artística en Tahití, se instaló en 1901 en Hiva Oa, en las Islas Marquesas, donde finalmente encontró una civilización primitiva y no contaminada por Occidente en la que inspirarse y, a pesar de sus problemas de salud, realizó con entusiasmo las últimas obras de su vida.

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