Nacho Vegas y el realismo mágico de Magritte

| Christina Rosenvinge – Chicago

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El cantautor Nacho Vegas. Foto: Lafor

Nacho Vegas. El cantautor español que nos enseñó que para hablar de la vida no es necesario ni gritar ni hacer ruido. A él le basta con una guitarra acústica y un puñado de versos de esos que te dejan congelado. Perdón por la gran decadencia de una vida pidiendo perdón, nos dijo en 2007 con su tema En la sed mortal.

Bucea en sus recuerdos y casi siempre pesca lo más trágico; allí nos cuenta sus historias más íntimas y es donde precisamente nos sentimos más identificados. Este tema, En la sed mortal, apareció en un EP titulado Miedo al zumbido de los mosquitos. Esta fue la portada. ¿A qué recuerda?

miedo

Sí, a Magritte. Aquel pintor surrealista belga que en la primera mitad del siglo XX decidió jugar tanto con la realidad que acabó por cuestionarla. La reproducción prohibida es exactamente la obra que aparece en la portada del álbum del asturiano:

reproduccion prohibida

Ceci n’est pas une pipe. Esto no es una pipa, nos avisaba en una obra donde se representaba, precisamente, una pipa. ¡Cuidado (advertía), una cosa es la realidad, otra, lo representado! En concreto, la idea del espejo profundiza en esto: el ojo, como un falso espejo, reflejando aquello que no es. El espacio real frente a la ilusión.

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Esto no es una pipa: ¡Cuidado (advertía), una cosa es la realidad, otra, lo representado!

Magritte no es realista. No hay perspectiva, y se pintan los objetos de tal manera que, simplemente, podamos reconocerlos. El ambiente donde se mueven: inadecuado e incómodo. No hay movimiento, todo es quietud. ¿Qué consigue? Precisamente lo contrario: inquietar. Un espectador que vive dos momentos distintos frente a la obra (una obra, por cierto, en la que podemos hasta decir que hace frío). Uno primero, en el que se encuentra frente a una escena sencilla, parecida a la realidad. Pero después, uno segundo, donde se da cuenta de que es mucho más compleja de lo que parece, lejos (muy lejos) de la realidad.

El resultado: una obra inquietante, en la que vemos algo que aparentemente es real, pero que enseguida nos damos cuenta de que algo no funciona como sabemos que funcionan las cosas. Y cuando las cosas no funcionan, cuando no las controlamos, sentimos miedo. La obra de Magritte: La reproducción prohibida, o cómo hablar de las pasiones humanas en un lienzo.

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O en una canción:

De pequeño frente a un calendario pregunté:
«En diciembre, el 31, ¿se acabará el mundo?»
Todos se rieron, yo no sabía por qué.
«Algo más”, oí, “nos queda un poco más».

No me convenció y fui hasta el reloj de la pared.
Si no le doy cuerda, entiendo, lograré parar el tiempo.
Se lo comenté a mi hermano y, él mirándome,
«¿para qué?» me dijo, «¿para qué?«.

Por primera vez sentía el miedo de verdad
y aún entonces ya sabía que no me abandonaría.
Y soñé con una multitud siguiéndome
que me gritaba «El tiempo no se puede detener».

Nacho Vegas, Detener el tiempo, (El manifiesto desastre, 2008)


One reply on “ Nacho Vegas y el realismo mágico de Magritte ”
  1. es curioso, me flipa Nacho Vegas y nunca había visto su obra desde este punto, me ha gustado mucho la comparación de su música con el realismo mágico, se pueden ver estas «influencias» en muchas de sus letras 😀

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