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El arte por el arte | April 17, 2014

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El Dadaísmo: Marcel Duchamp

Es un movimiento que se desarrolla entre 1926 y 1934. Surge en unas circunstancias oníricas dramáticas: estallido de la IGM. Esa situación va a provocar en los artistas un sentimiento de rechazo y rebeldía frente a las normas establecidas. Hay un sentimiento de desesperación, se produce una crisis del espíritu de estos artistas.

Los dadaistas que en un principio habían soñado con crear un arte nuevo, se encuentran con situación paradójica: artistas con los que habían colaborado antes de la guerra: de la noche a la mañana son enemigos los unos de los otros. Esa situación causa un enorme choque, y ellos manifiestan un sentimiento de rechazo. No solo hacia la guerra (que no todos los hacen, recordamos los futuristas) sino todo el orden cultura establecido. Van a ser unos auténticos rebeldes. Postura extravagante, de provocación, de negación, de destrucción frente a todo lo establecido.

Se consideró como una mera farsa, una burla que lo único que quería era llamar la atención, cuando lo que realmente querían (y lograron) es proponer una reflexión sobre el concepto de arte, de estética, de belleza. Ellos se preguntan: ¿quién decide que esto es arte? ¿por qué esto es bello y esto no, y quién lo dice? Pregunta crucial para el desarrollo del arte contemporáneo. Llevaron al mundo a una reflexión y el arte no va a ser el mismo después de ellos. Pero si que es cierto que esa reflexión la van a plantear desde la burla, desde la sátira, desde la provocación absoluta. Se produce a la vez en focos muy distintos: Barcelona, Nueva York, Paris, Colonia, Berlín, Hannover,… pero el foco principal va a estar en Zurich (Suiza) porque se había declarado un país neutral durante la IGM, y allí acuden muchos artistas que intentan huir del conflicto bélico.

Allí hay un cabaret, que se convierte en lugar de reunión: Cabaret Voltaire, Zurich. Lecturas poéticas que iban ilustradas de gritos de sollozos, de silbidos… lecturas con trajes que elaboraban ellos mismos, músicas con ruidos,… En esas lecturas: palabras absurdas sin significado y a varias voces, intentando significar como el hombre tiene que enfrentarse y luchar contra un mundo amenazador y de destrucción.

Es en este cabaret donde surge el dadaísmo: Dada: no significa nada, fue elegido al azar elegido entre las palabras de un diccionario. También se ha dicho que es una doble afirmación en rumano. O un caballo de juguete. Pero ellos dijeron que no significaba nada. Ese intento por demostrar que fue elegido de manera casual alude a uno de sus principios:

  • el azar es algo fundamental.
  • No se someten a ninguna normativa de ningún tipo
  • Defienden libertad absoluta de creación

El ideólogo es Tristán Tzara un rumano, que redacta varios manifiestos, el más importante 1918, titulado manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo. Se publican con una tipografía libre, con diferentes tamaños, diferentes tipos… retomando las experiencias de los futuristas en esa misma línea. Toman algunas formas de los futuristas: la ruptura con la sintaxis. Pero el punto de vista es diferente, porque los dadaístas defienden un arte mucho más personal y libre de cualquier normativa.

Retorno a la expresión interna a la manera de Kandinsky. Renuncia a cualquier programa establecido, defienden un arte totalmente revolucionario, un arte que rompe fronteras. Que cuestiona la pintura de caballete, que produce obras de todo tipo. Piensan que si la lógica y la racionalidad han llevado al hombre a la guerra, solo queda la irracionalidad, la creatividad. Se basan en tres principios:

  1. Ruidismo: ruido empleado como fuerza destructora
  2. Simultaneidad de distintas visiones
  3. Azar. Principio rector de muchas de las creaciones de estos artistas.

 

Marcel Duchamp
1887 – 1968
Ya lo hemos visto dentro del Orfismo (en la Sección de Oro). A partir de 1916 emigra a Nueva York y allí define su obra dadaísta. Es totalmente excéntrico. Llega a Nueva York y allí encuentra un campo de experimentación muy apropiado para su tipo de arte. Allí llegan artistas procedentes del viejo continente que huyen de la IGM y se desplazan a escenarios donde no esta presenta la guerra. Y EEUU es un país sin grandes tradiciones artísticas, sin el peso que tiene Europa, con lo que encuentra un clima de una sociedad más abierta a la introducción de novedades.

Allí va a entrar en contacto con Alfred Stiglich, fotógrafo que comienzo en la tradición de la pintura, pero que en 1914 determina que la fotografía debía seguir su propio curso, sin imitar a la pintura. Ser arte en si mismo. Y el inicia una nueva vía, abre una galería galería 291 donde da entrada a artistas de vanguardia. Ventana del arte más progresista. Allí expone Duchamp.

El dadaísmo aterriza huyendo de la IIGM en el continente americano. Emigran una serie de artistas que no quieren vivir el conflicto bélico, y se encuentran con un ambiente muy apropiado para la consecución de nuevas ideas, porque no estaban tan implicados en la guerra.  Uno de ellos que se traslada a Nueva York es Duchamp. Ya lo hemos visto cubismo, intentando superarlo en la Sección de oro, lo hemos visto con obras entre lo orgánico y la maquina con títulos absurdos… inconformista e inquieto.

A partir de 1913 comienza a plantearse: en sus lienzos existe demasiado relleno, demasiada masa, y comienza un proceso para liberar a esos lienzos de ese peso, de ese relleno. El resultado fue esta obra.

El gran cristal, 1918. Aprovecha las cualidades que le ofrece el cristal, la transparencia concretamente. Pero estas obras no son meras obras estéticas. So una reflexión: el cristal se presenta como una pantalla de proyección, a través de la cual se ve no solo lo que contiene sino lo que está detrás.  Pero al mismo tiempo como una barrera que impide el paso entre dos espacios. Ya hemos visto en arquitectura como el racionalismo juega con la trasparencia, pero ahora es una barrera que impide la comunicación real. En el centro del cristal incorpora diferentes elementos, incongruentes entre sí, diferentes materiales, en los que lo que no rige es la lógica. Ni desde el punto de vista iconográfico, ni formal. A consecuencia de  un golpe, el cristal se fracciono. El azar, ese hecho fortuito, fue para Duchamp el punto final de la obra.

Vemos que reproduce figuras geométricas en diferentes perspectivas (pirámides, círculos, poliedros…). Pero la aportación más importe al dadaísmo son los Ready mades. Son objetos de uso cotidiano, generalmente fabricados de forma industrializada, elevados a la categoría de obra de arte por voluntad del artista. Concepto nuevo de la voluntad del autor. El dadaísmo se plantea quien es el que marca la obra de arte.

Madera y metal, 1913. Aquí vemos la experiencia del cubismo con los collages llevada al limite. El dadaísmo modifica la relación pasiva entre el espectador y la obra: ahora puede intervenir. Incluso utilizar la obra. Pero su idea era convertir el arte en algo útil, y convertir los objetos cotidianos en obra de arte: utilizar un Rembrant como tabla de planchar. En este caso lo que ha hecho taburete y rueda de bicicleta. Las dos inutilizadas. Peor es cierto que combinando: introduce el movimiento real en la escultura. Objetos descontextualizados que nos sirven para su función, elevados a la categoría de obra de arte.

Botellero. 1914 / 1964. No cumple con su función pero Duchamp ha valorado el aspecto formal del objeto, su geometría.

Fuente 1917/1964. El punto álgido es esta fuente. Es un urinario, y no ha habido modificación por parte del artista. Expuesta formando parte de una exposición en Nueva York que causó una gran polémica.

Uno de los elementos de critica: no tiene voluntad de hacer arte. Pero bueno, tampoco la mascara de Tutankamon tampoco fue creado así, y no lo dudamos. El dadaismo dice que debemos plantearnos qué es arte, qué es belleza, porque entre los dos diferencia: una serie de años y unos materiales.

La viuda alegre. 1920. No son títulos descriptivos. Nos presenta una ventana o puerta, con estructura de madera y puntuales pintados de negro, por tanto la ventana deja de cumplir la función: permitir la visión del otro espacio.

LHOOQ 1930. Lamina de la Gioconda. Estaba considerada como un icono del arte, un emblema. Pero, ¿ahora que ocurre? Que el icono se cae abajo. Hay un elemento que hace que esa figura se convierta en un objeto absurdo y ridículo.