La Pintura Metafísica: Giorgio de Chirico

Se desarrolla en Italia. Expresionismo alemán, futurismo italiano, y metafísica (únicas que no nacen en París). Puntos de contacto con futurismo, comparten algunas ideas, pero son diametralmente distintas. Esta corriente pone su acento en el mundo de lo irracional. Ya vimos como el futurismo también potencia eso en su ruptura con la lógica.

Giorgio de Chirico
1888 – 1978
Origen griego, por eso el arte clásico tiene mucho que ver con él. Origen griego pero padres italianos. Fallece su padre (trabajaba en el ferrocarril), y esta es la razón por la que las locomotoras tienen presencia en su obra. Por razones económicas la familia emigra a Alemania. Allí, se va a ir empapando de un ambiente que va a ser decisivo y que marca lo que es su estilo personal.

  • Conoce a los pintores neorrománticos, que le enseñan a dar apariencia real a lo fantástico. Mundo de fantasía, pero puede tomar apariencia de realidad.
  • Filosofía existencialista de Nietzche, Sopenhauer: todo objeto pede tener un significa lírico, poético…
  • Conoce de primera mano las teorías del psicoanálisis de Freud, la interpretación de los sueños

Con todo este bagaje, la familia de Chirico viaja a Italia en 1909, y van a recalar en la ciudad de Milán, Turin y Florencia. Sobre todo en Florencia, va a hacer un descubrimiento: las arquitecturas renacentistas (proporciones clásicas, caracter muy geométrico, pórticos,… que implican unas perspectivas urbanas). Mundo que incorpora en su obra.

Pero en Florencia tiene una experiencia que vemos similar a la que Munch tuvo en aquel malecón del Niza. Un paisaje cercano a la Iglesia de la Santa Croce, lo ve solitario. Y eso le obsesiona.

El enigma de la hora, 1912. Estilo personal. Arquitecturas de carácter geométrico, con sus portículos, logias de arcos de medio punto… aparecen en muchos de sus cuadros. Pero también por la pintura del 400 y 500 italiano, por eso sus temas más recurrentes; paisajes, calles, plazas solitarias… trazados con perspectiva lineal (la del renacimiento) profundas. Con unos edificios iluminados con luz de poniente (atardecer) que proyecta grandes sombras. Que además generan importantes contraluces. Y obras que evidencian la influencia de un Giotto o de un Piero de la Francesca.

Espacios clasicistas donde el tiempo se ha detenido, elementos anacrónicos: ferrocarril y estatuaria clásica. Elementos chocantes que nos indican que no estamos ante un lugar tangible, sino que es un espacio que parte de la imaginación y de la fantasía del propio artista. Y el conjunto de estos paisajes nos transmite idea de soledad, de silencio, de inquietud… de enigma metafísico. Son cuadros que nos invitan a la contemplación serena y callada, y el espectador se plantean interrogantes, porque cosas que no encajan.

  • visión frontal
  • arquitectura clásica
  • violento contraluz: fachada iluminada pero interior sumida en una sombra profunda
  • personaje inquietante
  • reloj: él es muy obsesivo con los relojes. Algo que pasara en la pintura de dali. Las horas: centrales.
  • Inquietud por lo desconocido, por lo no comprensible, por lo extraño
  • Melancolía hacia el pasado, hacia tiempos que no volverán: la obsesión del tiempo, del reloj, de la hora.

 

Melancolía y misterio de una calle 1914

  • Paisaje urbano jalonado por construcciones renacentistas
  • Perspectivas lineales que se pierden en la lejanía
  • Luces intensas que dejan contraluces y proyectan sombras
  • Elementos chocantes: carro queno encaja con las arquitecturas nobles y clasicistas
  • Calle solitaria: solo niña y a contraluz también
  • Además trabaja la sombra con un valor simbólico: presencia de una estatua, pero la vemos intuida a través de la sombra, porque queda fuera del ámbito visual. Sombra: ambigüedad entre presencia ausencia. Es una ausencia visual. Juega con conceptos metafísicos.

El enigma de un día, 1914. Aquí vemos la estatua de la que antes veíamos la sobra. De nuevo aparece el carromato. Y unos personajes que avanzan. Espacios solitarios. Dibujo certero: perspectiva lineal y modelado y el uso del color del 400, postulados de la pintura clásica. Nos da una serie de elementos para entender que eso no es una realidad.

La angustia de la partida, 1914. Masa de humo que sale de su chimenea

La recompensa del adivino, 1913. En primer termino esa escultura de inspiración clásica, una escultura de mármol. Y el tren que pasa, la fugacidad del tiempo.

La incertidumbre del poeta, 1914.

El vidente, 1915. Apuesta por pintores clasicistas como Claudio de Lorena. Asimila rasgos de la estética de estos pintores. Una vez estallada la IGM, de chirico es movilizado. Durante un tiempo participa en la guerra, pero problemas de salud le obligan a abandonar y a entrar en un sanatorio. De este parón, retoma la actividad introduciendo un elemento nuevo: el maniquí.

 Maniqui. Lo tienen para estudiar las proporciones y posiciones. Pero el lo toma como elemento protagonista. Pero no son simples muñecos, estos maniquíes adoptan posturas, y manifiestan sentimientos humanos. Parece reflexionar delante de una pizarra, maniqui que adopta posiciones propias de un ser humano. Escena en un interior donde hace alusión a la arquitectura clásica.

El vaticinador, 1916. Cabeza inclinada, como se representaban las figuras en los retratos. Elementos de marqueteria, en un espacio trazado por la perspetiva lineal (luenas del suelo) y trabaja con el modelado clasico que da volumen a los elementos.

Hector y Andromaca, 1917. Maniquís con sentimientos. Mitología griega.

Interior metafísico, 1916. Pintura de interior. Estancias donde acumula diferentes elementos, cuadros, caballetes… en primer termino: cuadro con unas construcciones, pero lo chocante de esta representación es que en cada uno de los niveles utiliza una perspectiva diferente.


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