Oh la la

La reina y el rey (a quienes vemos en el espejo) solían entrar con frecuencia en el taller del pintor, en las estancias reales. Y a veces se quedaban bastante tiempo allí viéndole trabajar, sin protocolo alguno. Era algo muy normal en la vida de Palacio, y Velázquez estaba ya acostumbrado a estas visitas; y